Buenas a to2,Después de la genial celebración de anoche por la beca de Japón (Gracias
Ugo!!), me levantado con algo de dolor de cabeza, pero supongo que será por el
frio de las montañas, y no por las copas que nos bajamos anoche entre risas y reflexiones. El día ha sido muy suave en el curro hoy, he enviado ya toda la documentación que me hacía falta para la
beca Leonardo y al final de la tarde, en vista del cansancio colectivo en la empresa, nos hemos visto un video que tengo en el portatil.
El video se llama “La nuit de la Glisse” (en francés: La noche del deslizamiento), y es una obra francesa (obviamente) sobre deportes extremos que tengan que ver con deslizarse de una u otra manera. Cada año, los deportistas más extremos son filmados en sus especialidades por estos chicos, y podemos encontrar, desde unos snowboarders haciendose dos backflips seguidos, esquiadores bajando montañas de 80% con rocas y avalanchas, surferos en Jaws con motos de agua, rollers en un halfpife o un tarao saltando en caida libre desde una montaña y abriendo el paracaidas en el último momento posible.


Cuando terminamos la jornada, me vine a casa, pero esta vez tomé otro camino diferente al de siempre. Y mira por donde, me encontré con una zona que no conocía de Carisolo. Es una especie de parque de descanso lleno de cesped, situado a la ver del rio (vale, es un riachuelo, pero seguro que en sus tiempos fue muy caudaloso), en donde encontré desde las típicas mesas para comer un domingo con la familia, pasando por un mini half-pipe, barandas para eslayar (grindar) con el skate o los rollers, un pequeño lago con una cascada y un puente que lo atraviesa, o una zona para que jueguen los niños.

Esto no tendría mayor relevancia en realidad, si no fuera por una cosa que he descubierto poco a poco, y se trata de la forma de pensar de mi jefe: Daniele. Daniele es un hombre de unos 40 años, casado con una simpática mujer llamada Isabel. Él no es de Carisolo, sino que nació, creció y estudió en Milán. Yo pensaba que Daniele era un diseñador gráfico que se buscaba la vida con proyectos de páginas web medianas hasta hoy, y que chapurreaba un poco el lenguaje informático como tantos otros diseñadores que conozco, pero no es así exactamente. En un próximo post les contaré más cosas sobre Daniele, ya que creo que vale la pena y les va a interesar su forma de pensar…Me gustaría destacar la simbiosis que está surgiendo en los últimos años entre los informáticos, los diseñadores gráficos y los telecos. El uno sin el otro, en estos nuevos mercados que se nos proyectan en la frente cada mañana, no creo que pudieran subsistir, me explico: Imagínense que yo desarrollo un producto (un software por ejemplo), pues bien, para que este software pueda alcanzar una cuota relativa de mercado, necesitaré de una arquitectura de telecomunicaciones que permita dar soporte a mis clientes pero, para poder tener clientes, necesito que la gente lo use, y voilà, ¿Quienes son los mayores expertos en interfaces de usuario? Los diseñadores gráficos. Son ellos los que hacen que cuando abramos un programa, sin saber siquiera lo que hace, digamos “que guapo el programa, no?”. Creo que este triángulo será cada vez más importante, y con el tiempo, se verá reflejado en los planes docentes de las universidades que se precien. Hoy en día, con la globalización de las culturas y los mercados cada vez más internacionales, la especialización se hace una necesidad de facto en aquellos que quieran llegar lejos. Recuerdo una canción de Nach Scratch llamada “Poesía Difusa”, que termina diciendo:
“Recuerda, como el viejo dijo, en lo que sea, pero el mejor”
Es una de las cosas que he intentado combinar en mi vida estos últimos años; Por un lado mi curiosidad y mi pasión por aprender, me hacen leerme artículos de casi cualquier cosa que trinco entre las manos; Por otro, mis aspiraciones profesionales me dicen: “tu centrate en una cosa, y hazte el mejor”, quizás por eso estoy tan centrado este año en la web semántica, e-learning, inteligencia de negocio, o gestión del conocimiento. Creo que el futuro tiene buena pinta por ese sendero: es un campo tecnológicamente emergente, útil para las personas y además, es aplicable ua casi todo. Desde que se inventaron las computadoras (Von Neumann et al), hemos estado sumisos a la forma de pensar del ordenador: cursos de formación, aprender a mecanografiar, “c:\>chkdsk /f” … todo el mundo sabe que esto no es lógico, las tecnología -al igual que las leyes- se han de adaptar al ser humano, y no viceversa. Quizás el primer paso para lograr esto es hacer que las máquinas -y el software- sean inteligentes.
Dicen algunos -y yo lo creo- que estamos en la sociedad del conocimiento; No sirve para nada la información si no se le da un uso. Hoy en día, la mayor fuente de información es sin duda Internet. Y cualquiera que haya navegado durante algún tiempo, sabrá que encontrar información no es tan sencillo como pudiera parecer. Encontrar la información en internet es fácil. Encontrar la información que se quiere exactamente en Internet es otro tema.
El proyecto que voy a desarrollar en Japón -si todo va bien- consiste en desarrollar un software que clasifique la información de internet. Es decir, si una página contiene la palabra “Platano”, puede estar hablando de muchas cosas diferentes: Promoción del platano, Cultivo del platano, el platano como apoyo al intelecto, y un largo etcétera. Mi proyecto consistirá en desarrollar un software que, automaticamente, especifique de qué rama del conocimiento (taxonomía) habla esa página: (promoción -> ciencias sociales:marketing, cultivo -> agricultura, apoyo al intelecto -> nutrición, etc. ¿Para qué sirve esto? Pues muy sencillo, esto nos permitirá encontrar la información más rápido, más concretamente y con una mayor “inteligencia” que los sistemas que usa por ejemplo Google.
Google tiene un sistema muy sencillo, pero a la par muy efectivo. En vez de catalogar la información en una estructura de conocimiento (definir de qué categoría está hablando), google lo que hace es toma una serie de palabras clave en cada página. En base a esta información determina si es un resultado válido o no para la consulta que haces. Ahora viene lo bueno, ¿Cómo lo ordena? Pues Google decidió que no era rentable poner a una persona a puntuar cada página para ver cual era más o menos válida para una consulta. Google lo que hace es ver cuantas páginas enlazan a una determinada, y mientras más enlaces tiene, mayor será su prioridad (considerado como voto). Esto provoca que la “Ley de Pareto” sea cada vez más, el “Axioma de Pareto“. Pareto nos dice que el 20% de las páginas son enlazadas por el restante 80%. Pero como cada vez se enlazan más páginas y cada vez más son las páginas con una alta referenciación, las que son más referenciadas, el Google se vuelve ineficiente pasadas las primeras estimaciones. ¿Cuantos de ustedes han visto la 4ª página de búsqueda del Google alguna vez? Yo no … y en cierta manera, porque con las primeras me vale, pero quizás porque nos acomodamos a una información que sea “similar” a la que buscamos, pero no “exactamente” lo que buscamos.
Se que el post de hoy ha sido un poco denso, pero me gustaría torturarlos un poco con mi visión de la tecnología al medio plazo. Prometo que mañana seguiré con la saga “Aventuras por Italia”, que supongo que para muchos de ustedes será más divertida que este palique de un tecnólogo sin crédito alguno y con mucho aburrimiento en sus espaldas.
Ay mi madre, que son las 9:30 … me voy al 2 Maggio un rato, que supongo que me estarán esperando ya …y además, hoy me llevo la cámara para que conozcan a Ugo y el resto de la tropa de Carisolo
Salu2 a to2,
FeR